Reloj, no marques las horas…

No contestas a mis mensajes, no tengo noticias de ti. Desapareciste como apareciste. De repente, de la nada. Te acercaste a un pobre cachorrito en celo, sin fe en nada y ganas de todo. El elixir de cebada (a aquello me niego a llamar “cerveza” a pesar de los 8 euros) ya había hecho su efecto y mi labio menor ya estaba dispuesto a mojarse en la boca de la primera fémina que se echara a mis brazos. Previo paso por la exhibición de los domingueros en tarde de sábado, claro. Dicen que el marisco es afrodisíaco, pero ¿y el xirimiri? Humedece las almejas y con las palabras dulces de Jerónimo las va abriendo cual tulipán en plena primavera.

Dicho lo cual, no me importan las fórmulas rutinarias ni las pautas de comportamiento; me salto el protocolo y te devoro a besos. Dime dónde vas y te diré qué quieres; porque aquí donde me ves, con mi tripa y mi barba, soy la personificación de Eros en la Tierra y te subiré a las cotas más altas jamás coronadas. Pero claro, tienes que querer. Pero claro, tienes que quererme. A ver si ahora te vas a pensar que soy un cualquiera con el que darte besitos cuando llueve… No no no. A mí o me das el elixir de tu tripa cebada o aquí paz y después gloria. Que una cosa es que sea medio tonto y otra es que sea tonto entero. Soy un becerro con ganas de mamar de tus mamas y arrimarme a ti cuando haga frío, para que tu sabiduría me proteja y tu calor me caliente. Ande yo caliente.

Por suerte o por desgracia, he recuperado la fe. Como ya hice antes, cuando una desconocida se enamoró de a saber qué encantos y me abandonó a las primeras de cambio. Pero oye, por un momento, volví a creer. En todas esas cosas que salen las películas, en esos dimes y diretes, en el saca y mete, en el hoy por ti mañana también por ti, en el despertarse eyaculando, en el desayunar carcajeando y en el volverme a dormir viendo cómo duermes. Con la boquita abierta, como asombrada por lo feliz que te hago y lo bien que te sientes…

Pero eso aún no ha llegado. Estoy esperando. ¿Estás esperando?

3 comentarios para “Reloj, no marques las horas…”

  1. me ha parecido fantástico y lo quería comentar contigo
    allá va

    http://es.youtube.com/watch?v=gZmrdCqm4_c&feature=related

  2. quintamaravilla Dijo:

    lobech, es precioso, gracias. Priceless.

  3. si q te cunde (espiritualmnt) una noche!!
    curios…

    ala, suerte!

Leave a Reply